Las investigadoras Silvana Zanlungo, del Departamento de Gastroenterología de la Facultad de Medicina, Alejandra Álvarez, del Departamento de Biología Celular y Molecular, y Francisca Bronfman, del Departamento de Ciencias Fisiológicas de la UC lograron aumentar la vida de los animales de laboratorio -que emulan la extraña enfermedad-. Los prometedores resultados ganaron el concurso de Patentamiento 2008, realizado por la Pontificia Universidad Católica.
El mal de Niemann-Pick C es una patología genética recesiva, de muy baja incidencia en la población, por lo que se la considera una enfermedad huérfana. Se calcula que en Chile no hay más de 50 casos, sin embargo su impacto en las familias de los pequeños pacientes es devastador.
Los primeros síntomas aparecen a los tres o cuatro años de vida, como problemas de concentración, desánimo y suele confundirse con trastornos de aprendizaje. Con el tiempo se suman perturbaciones en las capacidades expresivas y motoras, para finalmente terminar postrados y morir. Esto porque los niños con Niemann-Pick C, son incapaces de metabolizar lípidos y comienzan a acumular colesterol en órganos como el hígado, bazo y cerebro, donde se producen los principales daños.
La investigación
Por años la Dra. Zanlungo se dedicó al estudio del tráfico de lípidos y fue así como llegó a trabajar con esta extraña enfermedad. "Niemann-Pick C era un excelente modelo de alteraciones en este sistema", comenta.
En ese tiempo, mientras realizaban su doctorado, se conocieron con la Dra. Álvarez. "Sabía de su experiencia con enfermedades neurodegenerativas", dice Silvana.
La Dra. Álvarez trabaja en la identificación de los mecanismos por los cuáles mueren las neuronas en las enfermedades neurodegenerativas, ella ha identificado a una quinasa, la c-Abl, que al estar activa, induce la muerte de las células nerviosas. "Uno de los aspectos fundamentales de este mal, es el daño progresivo de las células del sistema nervioso. Por eso nuestros esfuerzos se canalizaron en ese sentido", explica Álvarez.
El primer paso en el estudio fue ver si la quinasa c-Abl se encontraba activa en los ratones modelo de la enfermedad y posteriormente, buscar una droga que permitiera bloquear su acción, retardando el característico daño al sistema nervioso.
Fue así como llegaron al Mesilato de Imatinib, un medicamento que se usa para tratar algunos tipos de cáncer y que cumple con este objetivo. "Esta droga inhibe la acción de la quinasa c-Abl. Al administrarla a los animales de laboratorio, vimos que la sobrevida aumentaba en un 15%", explica Álvarez.
Si bien el medicamento no cura la enfermedad, porque las neuronas siguen acumulando colesterol, retarda su evolución y podía ser utilizada de forma complementaria con otras drogas, mejorando así el futuro de los niños con esta patología, descrita por primera vez en 1914 por el pediatra alemán Albert Niemann, y que hasta el día de hoy no tiene cura.
Los resultados de la investigación fueron dados a conocer en la publicación estadounidense Faseb Journal, con una excelente recepción por parte de la comunidad científica internacional.
Ensayos Clínicos y desarrollo de nuevas drogas
El nuevo uso de la droga ya fue presentado en Chile y la patente internacional se encuentra en trámite, pero aún queda pendiente ver si la reacción descrita en los animales de laboratorio se repite en pacientes con la enfermedad.
A las doctoras Álvarez y Zanlungo les gustaría probar esta terapia en otras patologías neurodegenerativas de mayor prevalencia, como el mal de Alzheimer, donde ya se han hecho algunos ensayos, cuyos resultados fueron publicados en la revista Brain. De igual manera creen que los efectos del tratamiento se podrían potenciar con una droga desarrollada específicamente para esta enfermedad.
Para alcanzar todos estos objetivos es fundamental conseguir nuevas fuentes de financiamiento.
Desde que iniciaron su trabajo en el año 2005, las académicas han contado con el apoyo de la fundación norteamericana Ara Parseghian Medical Research Foundation, constituida por familiares de niños con la enfermedad, que en tres oportunidades ha entregado fondos para continuar con la investigación, pero cuentan que hoy se hacen insuficiente.
¿Qué son las enfermedades huérfanas?
Son aquellas patologías que afectan a un pequeño número de personas comparado con la población general. En Europa, se considera que una enfermedad es rara cuando afecta a 1 persona de cada 2.000. Sin embargo, este status puede variar con el tiempo, y también depende del área geográfica considerada. Hasta la fecha, se han encontrado cerca de siete mil enfermedades raras, y la literatura médica al respecto aumenta todos los días.
Por lo general son enfermedades crónicas graves, muchas de ellas con peligro de muerte. Pueden manifestarse en el nacimiento o durante la infancia. Sin embargo, más del 50 % aparecen durante la edad adulta.
Existe un déficit de conocimiento médico y científico en este campo. Estas patologías han sido ignoradas durante mucho tiempo por médicos, investigadores y políticos, de hecho, no había ni siquiera una política ni programas de investigación científica en el campo de las enfermedades raras hasta hace algunos años. Para la mayoría de ellas no existe un tratamiento efectivo, sin embargo el cuidado apropiado puede mejorar la calidad de vida del paciente y aumentar la esperanza de vida.
Más información sobre estas enfermedades en: www.Orpha.net